jueves, 20 de septiembre de 2012

Taxis a caballo, carretas, trenes y luz eléctrica: fotos de un cambio de era


Dos hermanos, los Boote, retrataron una época en que el país se fue modernizando. La calle Florida no era peatonal, Plaza Once era un lugar silencioso y, mientras tanto, se extendía el alcance del ferrocarril.




Como en el “Desayuno sobre la hierba” en el que Edouard Manet pintó las mañanas parisinas, los hermanos Samuel y Arturo Boote dieron cuenta, a través de la fotografía, de las costumbres argentinas de su época: la imagen de una gruta, con cascada y ciénaga, en la actual feria de Plaza Francia es sólo uno de los testimonios del pasado que integran la muestra La Argentina a fines del siglo XIX (1880-1900) , en el Pabellón de Bellas Artes de la UCA.

Hay allí 72 fotos de las 115 que integran un libro que Ediciones de la Antorcha distribuirá con el nombre de la exhibición. Y hay, en esas imágenes, un poco de la ciudad de Buenos Aires, un poco de la provincia de Buenos Aires y otro poco de otras provincias. Es que en pleno auge de los retratos personales, los Boote se dedicaron a los paisajes urbanos y rurales, y a las costumbres de cada lugar.

“Fueron cronistas visuales, testigos que dejaron un testimonio a través de su trabajo, que al recuperarse es como viajar en la máquina del tiempo”, explica Abel Alexander, investigador y fotohistoriador, y curador de la muestra junto a Luis Priamo, otro especialista en fotografía antigua.

Es justamente Priamo quien resume la importancia del trabajo de Samuel, que vivió entre 1844 y 1921: “No sólo producía imágenes para sí, sino que además era contratado por empresas, especialmente las ferroviarias , para dar cuenta del avance del trabajo en una Argentina en plena expansión”, sostiene. Hay, en las fotos, vías recién colocadas que “viajan” a distintas provincias, rieles del tranvía en pleno uso en la Capital, una flamante estación central en Córdoba y una planta de procesamiento de azúcar recién inaugurada en Santa Fe.

Arturo, que vivió entre 1861 y 1936, se abocó más a la actividad comercial, a través de la venta de álbumes y de máquinas. Pero eso no le impidió conformar un archivo de imágenes que también da cuenta de una Argentina en la cual los taxis eran tirados por caballos , el Cabildo era más largo, la calle Florida no era peatonal y en Plaza Constitución paraban las carretas , antes de que llegaran los colectivos.

En los campos que retrataron los Boote –de familia inglesa y con propiedades en Chascomús, donde también se montará la muestra– durante los últimos veinte años del siglo XIX, se nota el desarrollo tecnológico : lo que durante los primeros tiempos se hacía con tracción a sangre, ahora depende del ferrocarril.

Esos tiempos de cambios se leen con el correr de las fotos: en las fiestas mayas de 1896 –un festival que duraba tres días– hay iluminación eléctrica en Plaza de Mayo, entonces Plaza de la Victoria. Algo inhallable en la foto de 1892, igual que la Avenida de Mayo, abierta por esos años.

En 1889, narran los Boote en su álbum “Vistas de escuelas comunes” para el Consejo Nacional de Educación, había batallones escolares: chicos de los últimos grados de la escuela primaria uniformados y armados, acompañando a las milicias en un acto patriótico. Y en 1885, y aunque suene inimaginable más de cien años después, la Plaza Once era un lugar desértico y silencioso. No como las fotos antiguas, que colgadas de una pared mucho tiempo después, dicen tantas cosas.


FUENTE: 
Julieta Roffo. Diario Clarín, 20/09/12

miércoles, 19 de septiembre de 2012

"Dos Interesantes Álbumes Escolares" por Graciela I. Funes y Abel Alexander



ARQUITECTURA ESCOLAR EN BUENOS AIRES HACIA LA DÉCADA DE 1930
“DOS INTERESANTES ÁLBUMES FOTOGRÁFICOS”


Por Abel Alexander.
Fototeca “Benito Panunzi”
Biblioteca Nacional.


A MODO DE PRÓLOGO

La Fototeca “Benito Panunzi” participa de estas “Terceras Jornadas del Bicentenario” organizadas por la Biblioteca Nacional, con la presentación de ponencias de investigación dedicadas a dos álbumes fotográficos originales provenientes de nuestros fondos patrimoniales.

Dichos álbumes dedicados a diversas escuelas de la ciudad de Buenos Aires hacia la década de 1930, nos presentan un rico panorama sobre las tendencias arquitectónicas y pedagógicas en vigencia durante este período de la educación pública argentina.

Al que consideramos como el número uno, lleva por título “Algunas escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires” y presenta, a través de 10 fotografías, un panorama en el tiempo de estos establecimientos escolares porteños.

El segundo de estos dos álbumes se encuentra dedicado totalmente a la Escuela Primaria “Joaquín V. González” del barrio de Caballito, obra del arquitecto Alberto Gellly Cantilo que, por su especial arquitectura, es hasta el presente, uno de los establecimientos escolares más emblemáticos de la ciudad.


DOS ÁLBUMES MUY ESPECIALES

Ambos álbumes fotográficos fueron realizados conjuntamente hacia la década de 1930, tarea realizada por un fotógrafo profesional de planta no identificado, perteneciente al Consejo Nacional de Educación y por una decisión superior de este organismo estatal.

El primero es un álbum fotográfico de tipo apaisado, se encuentra confeccionado en cartulina flexible y en color marrón; sus tapas miden 26,5 x 38,7 centímetros y, las hojas del mismo tamaño y color, son de cartulina texturizada, todo el álbum se encuentra sujeto por un cordón de hilo al tono.

Sobre la tapa encontramos pegada una etiqueta impresa en blanco de 8 x 15,3 cm. con textos en castellano y francés, en tono marrón y con la leyenda :”República Argentina. Consejo Nacional de Educación. Algunas escuelas primarias de la Ciudad de Buenos Aires - République Argentine. Conseil Nacional d Education. Quelques écoles primaires de la Ville de Buenos Aires” Esta etiqueta bilingüe nos indicaría que estos especiales álbumes sobre establecimientos escolares, fueron probablemente presentadas en el marco de alguna exposición o intercambio cultural relacionado con Francia. 

Sobre la misma etiqueta de la tapa se encuentra un pequeño sello húmedo en tinta negra con la leyenda: “Museo Histórico Nacional. Remitido a la: Biblioteca Nacional”, sello que nos indica una habitual colaboración hacia la época entre ambas entidades en el intercambio de obras de sus respectivos patrimonios. En el interior de la tapa se visualiza otro sello húmedo en formato redondo con la leyenda “Biblioteca Nacional - 1943 – Buenos Aires” que nos indica la fecha de ingreso a nuestra institución

Las obras fotográficas se encuentran pegadas de a una por página y son de excelente calidad, tanto técnica como estéticamente, revelando oficio y maestría en los registros arquitectónicos de este ignorado fotógrafo. Las copias vintage a la gelatina de plata fueron realizadas en papel simple peso; se trata de copias por contacto de negativos originales en vidrio, viradas artísticamente al tono sepia, algunas con bordes perimetrales en blanco y en distintas medidas, pero que giran alrededor del tamaño 16,5 x 22,5 cm.

Las fotografías de este primer álbum registran los siguientes establecimientos escolares porteños de la época:

1) Escuela “Eustaquio Cárdenas” (16,2 x 20,5 cm.)
2) Escuela “Carlos Pellegrini” (16,5 x 22,8 cm.)
3) Escuela “Presidente Roca” (16,8 x 22,8 cm.)
4) Escuela “Abel Ayerza” (16,5 x 22,8 cm.)
5) Escuela “Rafael Ruíz de los Llanos” (16,5 x 22,8 cm.) (Alberto Gelly Cantilo)
6) Escuela “Adolfo Alsina” (22,7 x 13,5 cm.)
7) Escuela “Aristóbulo del Valle” (16,7 x 22,5 cm.)
8) Escuela Nº 13 (16,7 x 23,2 cm.)
9) Escuela “José María Torres” (16 x 22,5cm.)
10) Escuela “Guillermo Rawson” (21,8 x 17 cm.)

Estos edificios escolares presentan distintas tipologías en sus construcciones, mostrando claramente los ciclos arquitectónicos predominantes de cada época. Algunos son de hecho verdaderos palacios dedicados a la educación, otros se encuentran rodeados por bellos jardines, todos pseen características de amplitud y luminosidad en sus aulas y salas, solidez y belleza en las construcciónes. Llama la atención que en algunas escuelas no ha llegado el adelanto del empedrado, siendo sus calles todavía de tierra

Queremos resaltar la Escuela “Guillermo Rawson” ubicada en la calle Humberto 1º Nº 343 del barrio de San Telmo y construida en estilo neocolonial, pues fue también obra del arquitecto Alberto Gelly Cantilo, y este mismo álbum se encuentra la Escuela Rafael Ruíz de los Llanos de este talentoso profesional a quién nos queremos referir a continuación.

La tradicional Escuela “Guillermo Rawson” fue fundada como tal en el año 1887, en el mismo predio donde anteriormente funcionó el convento de los padres Betlehemitas y el Protomedicato - primera Facultad de Medicina - fue remodelada por el arquitecto Alberto Gelly Cantilo en estilo neocolonial.

A sus planos se debe también la Escuela “Joaquín V. González” motivo central del segundo álbum fotográfico que hoy presentamos.


ARQUITECTO ALBERTO GELLY CANTILO
A pesar de una intensa trayectoria su figura ha sido poco estudiada en el campo de la historia arquitectónica argentina. Proveniente de una tradicional familia nació en Buenos Aires en 1887 egresando de la Escuela de Arquitectura en el año 1913.

Entre las obras que figuraban al ingresar a la Sociedad Central de Arquitectos se incluyen, la Farmacia Nelson en Suipacha 477 (del año 1917), el garaje en Humberto 1º 1630, el edificio de Pueyrredón 2324 (hacia 1930) - donde funcionó su estudio de arquitectura y vivienda - el proyecto de la Casa de la Empleada en Punta Mogotes (Mar del Plata) y otros numerosos edificios en distintos estilos arquitectónicos.

Muchos de sus trabajos los realizó en sociedad con su cuñado el arquitecto Alejandro E. Moy; a medida que avanzaba la década de 1920 ambos profesionales se sumaron a la nueva corriente arquitectónica mundial conocida posteriormente como Art Déco; en tal sentido Gelly Cantilo junto a los arquitectos Alejandro Virasoro, los Hermanos Kalnay y Valentín Brodsky son considerados como los mayores impulsores de esta novedosa propuesta arquitectónica en el país.

Alberto Gelly Cantilo llegó a ser Director General de Arquitectura del Consejo Nacional de Educación, cargo en el cual proyectó numerosos edificios educativos y desde la dirección impulsó la ejecución de tantos otros establecimientos (como el de la Escuela Pedro de Mendoza)

En líneas generales diremos que la mayoría de sus obras civiles las realizo entre las décadas de 1920 a 1930 y, se lo reconoce especialmente, por las importantes escuelas públicas que proyectó y ejecutó durante ese período.


ÁLBUM DE LA ESCUELA “JOAQUÍN V. GONZÁLEZ”

El 21 de diciembre de 1923 fallece en Buenos Aires el prominente historiador, filósofo, político y literato Joaquín Víctor González, en honor al intelectual riojano autor de “Mis Montañas”, el Consejo Nacional de Educación inaugura el 29 de octubre de 1929 una escuela modelo que lleva su nombre.

Sobre un terreno donado por el banco “El Hogar Argentino” se levanta entonces este hermoso edificio en esquina y de tres amplias plantas, construido sobre la Avenida Pedro Goyena 984.

Será en esta especial construcción que Gelly Cantilo volcará sus dos grandes amores; su pasión por la arquitectura art déco y por el rescate de las raíces autóctonas prehispánicas de los pueblos originarios, aplicando estos ancestrales motivos ornamentales en la decoración del edificio, puertas, ventanas, frisos e inclusive en un hermoso vitraux.

Volcados a revalorizar el arte precolombino, tanto en los campos del dibujo ornamental como en la arquitectura, Gelly Cantilo junto al escultor Gonzalo Leguizamón Condal (1890-1944) editaron en 1923 los “Cuadernos de dibujos decorativos americanos “Viracocha” - colección de siete números donados a la Biblioteca Nacional ese mismo año - de aplicación en la enseñanza pública del ciclo primario. Los autores señalaban en su texto; “Todo lo que contribuya a hacernos conocer y amar más las bellas tradiciones de nuestra tierra, merece el estímulo de los hombres dirigentes”

El álbum similar en todo al anterior cuenta con solo cinco fotografías, pero nos presenta un panorama visual bastante completo de dicha escuela a poco de inaugurarse, donde se destacan combinadas y en armónica interacción, las líneas arquitectónicas art déco y las ornamentaciones estilizadas de antiguas culturas como la diaguita.

Llama la atención como un aporte curioso de estas fotografías, el registro de un puente giratorio peatonal en dos secciones y que se utilizaba en las cíclicas inundaciones del barrio

Al cumplir su 75º aniversario la escuela “Joaquín V. González” fue restaurada en su totalidad. En noviembre del año 2000 el Museo de la Ciudad dirigido por el arquitecto José María Peña declaró a este bello edificio “ Testimonio Vivo de la Ciudad”

Retrospectivamente y a más de 70 años de distancia, estos fidedignos registros fotográficos nos muestran la preocupación de aquellas autoridades para mejorar el nivel educativo, poniendo al servicio de docentes y alumnos amplias y confortables escuelas públicas. Definitivamente un ejemplo a seguir.



Agradecimientos:

Ana Gelly Cantilo
Luis Gelly Cantilo.
Silvia Garibaldi
Cristina Pérez.
Federico Legarreta.


Ese día diferente a los demás...

Los maestros, y sus alumnos, comenzaron a ser retratados hacia fines del siglo XIX, cuando aparecen los primeros fotógrafos escolares. El suplemento Educación, del Diario Clarín, publica esta investigación inédita.



Escuela Nº 3. Maestra C. Lupi 
Año 1909. Bella Vista (Prov. Buenos Aires) 
Fototeca Universidad Nacional de General Sarmiento


Es inevitable, en el febril ajetreo de nuestra vida, a veces un objeto o un pequeño detalle nos llevan de repente hacia el tiempo feliz de nuestra infancia; cerramos los ojos y la mente vuela hacia aquella época de aventuras, asombros y descubrimiento que marcaron nuestro paso por el colegio primario.

Como olvidar los guardapolvos blancos, las rectas filas cantando Aurora frente al mástil de la bandera y, por supuesto ella, nuestra maestra, acompañándonos semana tras semana a través de todo el ciclo lectivo.

En aquella rutina de pruebas y exámenes, había un día del año diferente a los demás; era la esperada visita del fotógrafo, aquel personaje enigmático provisto de extraños aparatos, de los cuales y por arte de magia surgía el retrato colectivo de 3º A. 


Escuela Nº 3. Directora Ana María Palladino 
Año 1928. Bella Vista (Prov. Buenos Aires) 
Fototeca Universidad Nacional de General Sarmiento. 


Poco antes la maestra enviaba en el cuaderno de notas las precisas instrucciones a las preocupadas madres, debíamos asistir ese día con el guardapolvo bien planchado, peinados a la gomina y con nuestra mejor ropa de salir o sea "de punto en blanco".

Y finalmente ahí estábamos todos - impensable faltar ese día - en el patio de la escuela; alineados en tres o cuatro filas a diferente altura, los mayores atrás y los más bajitos adelante, serios y concentrados frente al brillante objetivo de la cámara. Nuestra maestra, orgullosa, se ubicaba generalmente al centro dando las últimas instrucciones a "su clase"

Esta iconografía escolar reconoce antecedentes muy antiguos, ya hacia el último tercio del siglo XIX existían empresas fotográficas dedicadas a esta especialidad, como es el caso del español Lorenzo Juan Bennazar por la provincia de Buenos Aires; también el destacado fotógrafo Samuel Boote documentó profusamente las "Escuelas Comunes" de la flamante capital y, estos verdaderos palacios de la educación se exhibieron - para asombro europeo de nuestro nivel educativo - en el Pabellón Argentino de la Exposición Universal de París de 1889.

Los retratos escolares siempre estuvieron a cargo de fotógrafos profesionales, en todas las ciudades grandes o pequeñas del país se producían estos especiales registros infantiles. Hacia esa fecha era común que los grupos escolares posaran exhibiendo todos los elementos de estudio; pizarrón - a veces con alguna leyenda patria - reglas, compás, globo terráqueo, etc. En esta página se pueden ver dos de estas históricas fotografías.

Viejas y queridas fotografías escolares, conservadas con amor por nuestras madres; ellas nos retrotraen a un tiempo absolutamente mágico, todas juntas forman un inmenso friso visual, nada menos que la historia de la educación argentina. Cuidemos este patrimonio.



Abel Alexander
Sociedad Iberoamericana de
Historia de la Fotografía.